Rob Edwards ha calificado el prolongado parón de los Wolves como una situación extraña.
Según ExpressAndStar.com, el club afronta ahora casi cuatro semanas sin jugar.
Su próximo partido será contra el también atribulado West Ham de la Premier League el 10 de abril.
Edwards añadió que este intervalo debería servir como un valioso periodo de descanso.
Dijo que la pausa ofrece la oportunidad de resetear antes de centrar la atención en ese encuentro.
